Josep
Palau / Entrevista
Josep
Palau, en una visita que hizo a la Ciudad de Mérida en el
mes de junio de 2004, fue entrevistado por la LDG Mónica
González, Presidente del CODISUR 2002-2006. Josep es uno de
los principales exponentes de diseño gráfico nacional en la
actualidad, sus trabajos y diseños son reconocidos y vistos
por todos nosotros en nuestra vida cotidiana. Su despacho
se encuentra en Cuernavaca, se llama
ideograma
y se ha especializado en el diseño de identidad
corporativa.
P:
¿Qué tan importante es el diseño como herramienta
estratégica en las empresas?
JP:
Nos
interesa mucho hablar de diseño estratégico y nos interesa
mucho hablar de identidad y que el cliente descubra que es
la forma en que contesta el teléfono y como trata a sus
clientes; tampoco se trata de que yo les diga “tratas mal a
tus clientes”, o “deberías de tomar un curso de atención
primaria” no, en el momento de la verdad, cualquiera de las
maneras que tenemos de hablar a un cliente, pero sí debes
decir, aquí tienes un foco rojo o un foco naranja que dice
¡cuidado!, tus clientes están diciendo que no están de
acuerdo contigo, cómo vamos a ayudarte a que se vea bien.
P:
¿Puedes darnos algún ejemplo de un caso práctico de mal
diseño?
JP:
MAIZORO
por ejemplo seguro es un problema de inversión, saber
cuanto dinero pueden disponer ellos para invertir en sus
cajas. El nicho de mercado y el precio del producto
probablemente no aguante la inversión, no los conozco, pero
probablemente es una empresa muy tradicional que no quiere
escuchar lo que un consultor en diseño tiene por decirle.
Cercanos a los casos de los cereales conozco a la gente que
provee a NESTLÉ; NESTLÉ resulta que vende cereal pero no lo
fabrica, lo produce otra empresa, NESTLÉ decide que no lo
fabrica por que no sabe fabricar cereal, pero tiene una
gran marca, entonces usa la marca para vender cereal y les
está resultando muy bien, está teniendo una gran
penetración de mercado. Es imagen, es marca, extensión de
línea, que funciona, y de maravilla.
P: El diseño está empezando a tomar fuerza, está empezando
a reconocerse, pero a las empresas les cuesta mucho trabajo
pagar por su diseño, logos, identidad corporativa,
platícanos un poco de tu experiencia, ¿qué beneficios en
concreto les aporta una buena identidad a las empresas en
el sureste mexicano?
JP:
Hay un
libro muy interesante que les recomendé a los alumnos:
Advertizing Is A Waste Of Money, de Robert Ranson, es un
libro irreverente, dice que si las empresas invirtieran más
dinero en diseño gráfico e identidad, en vez de publicidad,
tendrían mayor reconocimiento allá afuera y harían mejor
las cosas.
En Inglaterra, el British Design
Council, tiene
estadísticas de cuanto vale el diseño y de cuanto
invierten las empresas en este rubro, obviamente, las
que invierten en buen diseño, saben que el diseño puede
cambiar su vida (por el empaque, la identidad y el
reconocimiento de marca).
Mis clientes me preguntan: "¿Por qué voy a pagar este
dineral?", y yo les respondo que realmente es difícil
cuantificar porque existen factores internos y externos.
Cuando es un rediseño es más fácil, porque tienes un
comparativo de cuánto más logré vender con el nuevo diseño.
En cambio, cuando es a nivel imagen corporativa, esto
implica generar lealtad por parte de los empleados y esto
es más difícil de cuantificar. El valor que tiene esto para
una empresa es formidable.
Por ejemplo, en la toma de decisiones, en el caso de autos,
lo primero en lo que se fija el comprador es lo
“superficial”, el color y el diseño, y posteriormente, en
lo de adentro, los caballos de fuerza, las especificaciones
técnicas y al final el precio. Pero el diseño no es
superficial… es cómo te ves, y cómo te ves…
La respuesta es muy complicada, pero en síntesis las
empresas más exitosas invierten en diseño y nunca terminan
de invertir.
P:
¿Invertir en diseño entonces es una decisión que implica
para la empresa un reto de golpearse así misma y corregir
lo que está mal? Se ha dado el caso de que tengo una imagen
muy bonita pero el producto es inferior a ella, ¿Qué hacer
en estos casos?
JP: Hay empresas que se
ven mejor de lo que son. Los publicistas dicen que lo peor
que le puede pasar a una empresa es una gran campaña de
publicidad de un mal producto, porque no lo vuelves a
comprar. La campaña es superior y no la puedo rescatar
jamás, porque generas desconfianza y recuperar la confianza
es muy difícil. Todo lo que tienes que decir es la verdad,
ser honesto. Casi todos los restaurantes con look italiano
están en esta línea, los cocineros son gringos, son
cáscaras y cero contenidos.
P:
¿Quiénes integran tu empresa, cómo está constituida?
JP:
La
empresa está integrada por gente interesante…,
comunicólogos, diseñadores, mercadólogos y administradores,
la mayoría tienen maestría y hay algunos recién egresados,
somos un equipo que le cuesta mucho trabajo ponerse de
acuerdo, pero es un reto intelectual. Somos 10, pero 8
estamos todos los días trabajando. Nos definimos como una
consultoría y somos pocos. El cliente nos contrata para ser
consejeros, no ejecutores.
P: Háblanos un poco de tu proceso creativo.
JP:
Parte
del taller lo hemos dedicado a eso, estamos ante la
búsqueda de pequeños detalles que puedan darnos detonadores
creativos. El proceso siempre empieza con una recopilación
de información a través de entrevistas (porque nuestros
clientes tienen dificultad para expresarse). Analizamos la
información y la ampliamos, hacemos espionaje industrial,
compramos el producto de la competencia. Juntamos la
información y hacemos pocas sesiones, apartando las que
pueden funcionar. Nos preocupamos mucho por las ideas ya
que nuestro posicionamiento es "ideas con identidad", lo
importante es la idea, ¿cómo la vamos a ejecutar?, no lo
sé. Después nos preocupamos por aterrizarlas bien y
hacerlas funcionar. Finalmente pulimos las ideas que el
cliente escogió, como una prueba piloto. Y tan tan.
P: En tu experiencia… ¿qué opinas de las asociaciones de
diseño en México?
JP:
Conozco
algunas como el CODIGRAM, no tengo muy buenas opiniones de
las asociaciones ya que iniciaron con el fin de ser
elitistas “a ver a quienes escojo para participar”
excluyendo eso, suponiendo que no tuviera ese fin último,
sino un fin verdadero de impulsar el diseño como el
Design Management
Institute. El objetivo
debe ser vender el diseño a quien no lo compra. Cuando
el gobierno inglés empezó a intervenir y prestó dinero
para que la gente invirtiera en diseño esto generó un
boom porque la gente empezó a creer en él, y veía la
diferencia de quien invertía y quien no invertía en
diseño.
Esto es como un proceso de evangelización… hay que hacer
que la gente crea en el diseño. Yo pensaría en eso… escojan
a aquellos que son capaces de dar conferencias y lanzarlos
como evangelistas del diseño en el sureste del país, en
donde se dejen… es un proceso altruista. El fin primario
debe ser difundir el diseño. Las organizaciones son
altruistas y al mismo tiempo son egoístas, porque los
miembros de la asociación son los primeros beneficiados. El
chiste es beneficiar al prójimo. Hay muchos clientes allá
afuera… es más fácil conseguir un buen cliente, que un buen
diseñador.
P:
¿Cuál es el trabajo de diseño que te ha costado más y con
cuál te has sentido más a gusto?
JP:
El
trabajo más difícil es ser un diseñador interno en una
empresa porque nunca tienes la credibilidad suficiente esto
es porque te conocen todos los malditos defectos y no
conocen ninguna de tus virtudes, he trabajado en Walt
Disney, en Expansión… es muy denigrante. Tiene que tener
uno mucha paciencia para sobrevivir… la parte más bella y
reivindicadora es ver cosas que uno ha hecho, allá afuera.
El trabajo que con más cariño recuerdo es el mapa de la
república de “CONTIGO”, en aquel entonces decidimos crear
un logo con la mano de todos los que participaron en el
proyecto. A Josefina Vázquez Mota le encantó, a Fox le
encantó. Ahora ya, todos los días veo mi diseño en algún
lado. Pocas profesiones tienen este nivel de influencia.